Planira existe para que dirigir tu empresa sea más fácil.

Planira nace de lo que yo mismo necesitaba como empresario.
Durante más de 35 años me dediqué a crear y dirigir empresas, y dudas e incertidumbre nunca me faltaron: ¿Estaré ganando dinero de verdad?, ¿me queda suficiente de cada venta?, ¿por qué si vendo más, tengo menos dinero en el banco?, ¿hay algo a lo que deba prestar atención antes de que se convierta en un problema?, y muchas más por el estilo.
Pensando que la solución estaba en la asesoría que me llevaba los papeles, las probé de muchos tipos: grandes, pequeñas, de barrio, online… Sin embargo, ninguna llegó a reducir esa amarga sensación de ir a la deriva. Presentar impuestos y llevar la contabilidad lo hacían bien, sin quejas. Pero, salvo para decirme cuánto debía pagar de impuestos, rara vez tenía noticias de ellas. Y ni hablar de responder a ninguna de mis grandes dudas.
Un día descubrí que las respuestas a casi todo las tenía ya en mis propios números, pero por mucho que los miraba no las veía. Y es que el problema no eran los números en sí, sino no saber interpretarlos.
No era solo cosa mía. Otros también echaban de menos exactamente lo mismo que yo.
Lo que yo pensaba que era una carencia mía, resultó ser un mal común. Porque después, trabajando con otros empresarios, vi las mismas dudas. Algunos tenían menos información que yo y otros tenían cuadros de mando o Excels completísimos. Pero tanto unos como otros necesitaban lo mismo: alguien que les ayudara a interpretar sus datos más allá de las cifras sueltas.
Ahí entendí que aquella necesidad podía convertirse en una forma distinta de prestar el servicio de asesoría.
Porque la dificultad no está en obtener información. Es más complicado saber qué es lo que hay que mirar, relacionar unas cifras con otras y detectar preguntas que muchas veces uno no sabe que debe hacerse.
Una asesoría creada para cubrir las necesidades de quien dirige una empresa
Planira es la asesoría que a mí me habría gustado tener entonces, y también la que querrás tú, aunque ahora mismo no lo creas.
La he construido sobre la sencilla idea de que la contabilidad es un medio, no el fin. Porque el trabajo no termina en el momento en que las cuentas están registradas y los impuestos presentados — ese es, de hecho, el punto desde el que partimos.
Nuestro objetivo es entregarte una de las cosas que más falta te hace para dirigir tu empresa con mayor claridad y control: información interpretada y cargada de criterio, mes a mes.
Así convertimos esta idea en un servicio para tu empresa.
Conoce qué revisamos cada mes, qué recibes y qué papel tiene tu asesor.